Un caza F-16 rumano en misión de policía aérea de la OTAN derribó un dron ucraniano que sobrevolaba Estonia, en lo que supone el primer incidente de este tipo desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania. Y lo que pasó después encendió todas las alarmas.
¿Qué pasó exactamente?
Un caza F-16 rumano de la OTAN derribó un supuesto dron ucraniano que entró en el espacio aéreo de Estonia tras sufrir interferencias electrónicas atribuidas a Rusia. El dron fue vigilado antes de ser derribado para minimizar riesgos a la población, cayendo sobre una zona pantanosa sin causar daños ni víctimas.
El detalle que lo complica todo
Kiev emitió una disculpa pública dos horas después del derribo. Pero la lectura de Ucrania es que Moscú está detrás: «Rusia continúa redirigiendo drones ucranianos hacia los países bálticos mediante el uso de su guerra electrónica, y lo hace deliberadamente».
En otras palabras: Rusia hackeó el dron ucraniano para que entrara en territorio de la OTAN. Y funcionó.
La amenaza de Rusia
Rusia advirtió de represalias si se lanzan drones ucranianos desde países bálticos, afirmando que la pertenencia del país a la OTAN no lo protegería de una «justa retribución».
El efecto dominó en Europa
En Letonia dos vehículos aéreos no tripulados de origen ucraniano llegaron a impactar en una infraestructura, lo que provocó una crisis de Gobierno y la dimisión de la primera ministra. Un dron derriba un gobierno entero.
La OTAN derriba un dron ucraniano por primera vez. Rusia amenaza con represalias. Ucrania se disculpa pero culpa a Moscú de hackear sus propios drones. Y un gobierno europeo ya ha caído por culpa de estos incidentes. El mapa de la guerra está cambiando y nadie sabe hacia dónde va. ¿Crees que esto podría escalar a un conflicto directo entre la OTAN y Rusia?





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